Adoptada

Por el refu no hacemos otras cosa que encontrar tesoros; una veces son más grandes, otras más chicos; pero en todo caso no hace falta cavar, todos están a primera vista y además son tesoros ¡vivos! ¡E incluso ladran o maullan!, y sienten, sienten las mismas emociones que nosotros: alegría, tristeza, miedo, felicidad…

De entre estos tesoros, hoy queremos contaros de la pequeña Calixta. A ver, ¿por dónde empezamos? Lo mejor es que os contemos nuestro día de hoy en el refugio ¿os parece?

Hoy hace un calor de espanto, incluso las lagartijas buscan la sombra. Las chicas (y no tan chicas…) del turno de hoy llegamos al refugio arrastrando las bolsas con las latas, las chuches, el agua, las fregonas nuevas… y arrastrando el alma… ¡Del cuerpo mejor ni os contamos!

Cada una llega con sus problemas a cuestas que parecen mucho más graves a 37º. Abrimos la primera de las parcelas en la que están los perros más pequeños y todos salen en tromba a recibirnos. Barullo de besos, abrazos, lametones, carreras de rabos enloquecidos y un sinfín de “¡que te como la cara!” “¡si es que no se puede ser más linda!” “¡Aisss ven pacá que te achucho!”

Y ya no hace calor, las bolsas no pesan, el alma se aligera. Y el cuerpo se acomoda liviano entre tanta ternura. El único problema ahora es ¡a quien cojo en brazos primero! Y ahí llega Calixta, tan pequeña ella, tan pizpireta, con esa carita de muñeca, con esa mirada curiosa e ingenua.

Y empieza a dar saltos pequeños pidiendo “¡yo prime, yo prime!” Y allá que va que ya la tienes sobre las piernas dando besos. Y la abrazas y Calixta se queda quieta y parece incluso que ronronea. Y te mira embobada, y tú la miras enchochaíta perdida y en voz baja, para que no te oiga dices “¿cómo han podido dejarte aquí vida mía, cómo han podido desprenderse de este tesoro?”

Llega el momento de posar para las fotos y parece que Calixta sabe que tiene que mirar a cámara, ladear su carita con gesto curioso y cómplice para que te fijes en ella.

Y eso, precisamente eso es lo que tienes que hacer, fijarte en Calixta. Por muchas cosas. Porque es linda, porque es buena, porque es dulce, porque es simpática, porque es lista, porque es cariñosa y porque jamás debió ocupar un lugar en el refugio.

Calixta es de tamaño pequeño, mucho más de lo que parece en las fotos. Nació sobre el mes de abril de 2010.

Con Calixta a tu lado, el mundo se volverá un sitio mejor, le darás otro significado a la palabra ternura, tendrás a quien te quiera sin condiciones y nunca jamás el termómetro marcará 37º ;-)

A Calixta la apadrina nuestro amigo José A. García.

Más información y para adoptar a nuestro tesoro:

adopciones@elrefugioescuela.com

 

 

3 Comentarios

  1. Rocio dice:

    Me encanta esta perrita, es guapa mona y simpatica……es que me la como

  2. Luisa dice:

    Qué bonita es, tiene cara de buena y parece amigable,además es muy fotogénica.

  3. maria dice:

    Qué postura más sexy, desde luego va para modelo.