Tradición y ética

Les quedan pocos argumentos y pocos intelectuales y científicos a los que acudir para que los defiendan. Argumentos del tipo “el toro no sufre”, se caen por su propio peso. Y los “eruditos” que han acudido al Parlamento catalán a defender la tortura, son momias intelectuales que han salido del sarcófago previa invitación a un suculento almuerzo.

Los comparecientes antitaurinos, sin embargo, han planteado argumentos rigurosos, serios y racionales. Ha habido escritores, médicos, biólogos, filósofos, antropólogos, científicos… Todos ellos han dado una lección de sabiduría, seriedad y raciocinio. Tantos comparecientes como argumentos para poner fin a algo que consiste en torturar y dar muerte en público a un ser inocente; nada más y nada menos.

De las comparecencias queremos destacar la del Dr.Jesús Mosterín, Catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Barcelona. Con un discurso atractivo, irónico e inteligente, y unos argumentos impecables, el Dr.Mosterín dio una lección magistral sobre la diferencia entre “moral” y “ética”. Entendimos que la moral son las costumbres que caracterizan a una tribu mientras que la ética analiza racionalmente esas costumbres y hace referencia a valores universales. En cada tribu se dan una serie de tradiciones. Pese al ejercicio de demagogia que desde determinados medios destacó la mención que hizo el Dr.Mosterín a la ablación del clítoris, los que tenemos dos dedos de frente entendimos perfectamente el argumento: el hecho de que tal aberración sea una costumbre y una tradición en algunos países africanos, no justifica su práctica. También es tradición en España (porque lleva siglos practicándose) maltratar a las mujeres, en Colombia son tradicionales los secuestros pero la tradición no justifica ni una cosa, ni la otra.

La tradición como argumento para defender la tortura, es irracional.

Os dejamos el enlace a los vídeos de la comparecencia del Dr.Mosterín. Si tenéis un ratito, vale la pena que los veáis. También vale la pena que le echéis un ojo a la intervención del Sr.David Pérez Ibáñez del Grup Parlamentari Socialistes – Ciutadans pel canvi. Nosotros estamos con el Dr.Mosterín en que el Parlament tiene la posibilidad de hacer historia y legislar sobre algo verdaderamente importante, tanto, que hace referencia a la prohibición de torturar y asesinar a un ser inocente. Aunque… sólo es un toro, ¿verdad, Sr.Pérez?

Comparecencia de Jesús Mosterín

¿Qué hacemos con Yayo?

¿Se te ocurre algo? Porque nosotros andamos algo desesperados.

Yayo es un perro viejo, está ciego y apenas tiene dientes. Es un animal dulce, tranquilo que sólo busca calor y amor.

Yayo es una criatura pequeña y vulnerable que se refugiaba de la lluvia bajo los coches. Yayo esperaba a su familia a la puerta de un colegio. Papás, mamás y niños salían entre risas y paraguas, ciegos ellos también a la frágil figura de Yayo.

Yayo vive ahora en una clínica veterinaria en donde pasa las noches solo y en donde tampoco puede quedarse indefinidamente. Los voluntarios y las casas de acogida de El Refugio-Escuela tienen tropecientos perros cada una entre enfermos, postoperatorios, cachorros, otros vejetes y adoptados. Al refugio, no puede ir.

Y ¿quién va a querer adoptar a Yayo? ¿Quién adopta a un perro viejo y ciego? ¿Un ángel?

Si se te ocurre algo o conoces un ángel, por favor, escríbenos:

adopciones@elrefugioescuela.com

Frívolos y necios

Cualquiera que colabore con una protectora sabe de sobra qué desesperante resulta la sensación de que la situación de abandono de perros y gatos en este país nuestro, nunca va a cambiar. La situación de abandono real, legal y administrativo.

Con esta terrible sensación nos enfrentamos a diario a galgos, podencos y otros tantos perros de caza en situaciones límite. Casos como los de Baus, Martha o Sandro son sólo una pequeña muestra del infierno que miles de perros viven a diario.

Cuando nos topamos con galgos, podencos, pointers… corriendo despavoridos por la carretera o escondidos del miedo y del hambre entre contenedores de basura, hacemos el esfuerzo intelectual de creer que quienes los han usado son personas sin acceso a la cultura y a la información. Personas a las que les enseñaron que los animales no son más que herramientas que se desechan cuando ya no sirven. Personas ancladas en un pasado no tan remoto en el que la mayoría no se inmutaba ante el sufrimiento animal.

Las cosas supuestamente han cambiado: ahora muchos se desgarran las vestiduras ante las imágenes de un energúmeno golpeando a un pastor alemán, les horroriza la tortura y muerte de un toro en público o cierran los ojos cuando la tele emite un reportaje sobre galgos ahorcados.

De entre estos muchos (con acceso a la cultura y a la información) hay a su vez otros muchos que compran cachorros de raza sin pararse a pensar en las madres a las que se las han arrebatado; sin pararse a pensar en las madres enjauladas de por vida hasta que el útero reventado las condena a la muerte. Por supuesto sin pararse a pensar que cada cachorro de raza comprado fomenta un negocio multimillonario que tiene como consecuencia la esclavitud, la tortura y la muerte de millones de perros en el mundo.

Históricamente el declive de todas las sociedades avanzadas ha tenido mucho que ver con las conductas frívolas de sus miembros. Y la frivolidad, la superficialidad, la necedad son atributos que caracterizan a esta sociedad del bienestar de la que formamos parte. Millones de perros y gatos mueren y son sacrificados cada año, millones de perros en el mundo pasan sus días en perreras o refugios y lo sabemos, pero seguimos comprando perros de raza por capricho. Comprar un cachorro de raza, es un capricho, ni más ni menos. Y los caprichos deberían ser únicamente objetos inertes, sin vida, sin capacidad de sentir. Un perro, un gato, no debería serlo. Comprar un cachorro de raza sabiendo todo lo que sabemos, conociendo el destino cruel de tantos y tantos millones de animales, es de frívolos, superficiales y necios.

Pero aún hay más, de entre estos otros muchos que compran cachorros de raza, hay otros tantos, que seguramente no toleraron en su día las imágenes del pastor alemán apaleado, que abandonan a sus cachorros comprados cuando éstos se hacen adultos. Cockers, Yorkshires y abuelitos pasarán, si tienen suerte, el resto de sus días entre las rejas de un refugio de animales.

Hay explicaciones de todo tipo: separaciones matrimoniales, embarazos, traslados, vecinos enfadados, familiares enfermos… Pero el caso es que “yo no quiero al perro, ocupaos vosotros”. Al entregarnos a ese viejito lo hacen la mayor parte de las veces en un mar de lágrimas, por aquello de lavar la conciencia. Y mientras ellos lloran la pena de ABANDONAR a SU perro, el animal está arrinconado en una esquina del refugio, gimiendo bajo la lluvia, junto a la puerta, esperando que SU FAMILIA vaya a recogerlo.

Roger y Veva ahora viven así:

Lucho tiene 8 años y está ciego, lo “perdieron” dos veces y ya no lo quieren:

Yayo tiene… en fin, muchos años, es ciego y apenas le quedan dientes:

Decidir convivir con un perro requiere un ejercicio de responsabilidad, compromiso y madurez, y debería también suponer un  acto de amor.

Señores, nosotros estamos hartos de sufrir con tanto dolor innecesario. Si leen esto, ojalá esta noche al menos, tengan pesadillas y cinco minutos de mala conciencia.

Noticias de Baus

Antes de nada mil gracias a todos por vuestra ayuda y vuestros mensajes de apoyo. No sabéis como nos emocionan vuestros mails solidarios y cariñosos, y vuestros donativos ¡por supuesto!

Esta mañana hemos llevado a Baus al Hospital Veterinario Lepanto para que el Dr.Frías, nuestro traumatólogo de cabecera, le hiciera una revisión. Las heridas de la pata están curando bien, aunque muy despacio pero nada preocupante dada su gravedad y sobre todo porque estaban horriblemente infectadas.

Las fracturas también evolucionan bien y Baus ya apoya la pata. Lo único que ahora preocupa es que no parece tener sensibilidad en los dedos de la mano, pero es cierto que tampoco ha pasado tanto tiempo desde la operación y que somos algo impacientes. ¡Nos morimos de ganas por verlo correr como un loco feliz!

En las fotos (tened cuidadito con algunas los que seáis más sensibles) podéis ver que las heridas son aparatosas y dolorosas pero pese a ello, mirad también el maravilloso aspecto que tiene Baus: gordito, el pelo brillante y la mirada llena de vida.

Esta criatura lo conseguirá, seguro que sí.

Por aquí estamos todos enamoraditos de Baus, ¡es tan guapo! y para colmo es tan dulce, tan cariñoso, tan confiado, ¡tan todo!

Os seguimos contando y de parte de Baus os mandamos a todos los que siempre estáis, un lametón cariñoso.

Artículo relacionado

El sueño de Peter

Cierra los ojos y se queda dormido. Tú estás mirándoles y sonríes, y respiras paz. Él empieza a agitarse, mueve las patas y los párpados velozmente. Te preguntas qué estará soñando. Quizás con ese último paseo por la orilla del mar. Quizás con ese contenedor de basura del que comió algo por última vez antes de que le tendieras tu mano. Le acaricias, le susurras lindas palabras, por si acaso. Todo está bien. Aquí dentro no llueve, no hace frío y los malos no pueden entrar.

¿Soñó Peter alguna vez con un último paseo por la playa? No lo sabemos. Peter buscaba cobijo bajo el techado de una gasolinera cuando lo encontramos, muy cerca de un contenedor de basura… Su hogar es, desde hace mucho tiempo, una pequeña parcela, un suelo de guijarros y una caseta de plástico. Los malos aquí, tampoco pueden entrar, pero los buenos tienen unas pocas horas y muchos corazones a los que consolar.

Ahora Peter está enfermo, una Leishmania cruel y agresiva le pesa en los párpados y le corta el aliento. Pero Peter sigue soñando, y jugando, y moviendo el rabo, feliz cuando Nuria, nuestra veterinaria, le acaricia y le susurra palabras lindas.

Sueña tú con nosotros que Peter vencerá a la enfermedad y será, con los ojos bien abiertos y ladrando a pleno pulmón, ese cachorrón noble, dulce, cariñoso y confiado que nunca ha dejado de ser.

Si te encuentras con Wendy por ahí, dile que Peter la espera en cuanto se ponga bueno.

¡Muy Happy!

Pues sí, Happy es ahora más “happy” que nunca: nuestra compañera Marisa y su familia han adoptado al grandullón del refugio.

Happy vive ahora feliz de verdad con una familia que le adora, con unas niñas lindas con las que jugar y con su colega Kiara con la que echar carreras por el jardín.

Pero Marisa nos cuenta que el gran amor de Happy, su debilidad, es Lucía, la bebé humana de la familia, quien recibe todas las atenciones, los cuidados y los mimos de esta noble y preciosa criatura.

¡Te queremos Happy!

Gofi ahora Wolfy

Guau Bea¡¡¡ No sé si te acordarás de mí pero tú me recomendaste a Pepa para que me adoptara y quería darte las gracias por ello.Hoy puedo decirte de soy absolutamente feliz con mi nueva familia, especialmente con Gabriel , Guau¡¡ me encanta Gabriel ¡¡. Aunque yo hago mi dasayuno de bolitas, más tarde cuando él toma el suyo  me invita a sus tostas maravillosas. Aunque zampo todo lo que puedo. Un secreto Bea: Tengo todo un repertorio de caritas para obtener alguna que otra tapita de lo que ellos comen.

Estoy todo el día acompañado porque siempre hay alguien de la familia en casa  salvo cuando va a lugares que no entiendo por qué no nos dejan entrar a los de cuatro patas.Cuando van a otros sitios siempre les acompaño. Juego todo lo que quiero(que es mucho) y Pepa dice que soy todo un atleta y es que cuando vamos a la Plza del Museo a jugar con mis amigos siempre cojo las pelotas porque doy saltos increíbles y todos se quedan admirados.La verdad es que practico mucho con Gabriel y Pepa en el parking, en la azotea y hasta en el piso, hay que estar entrenado porque la competencia de los colegas en el Museo es muy importante.

La verdad es que me quieren muchíiiissimo, algunas veces Pepa es hasta pesada de tanto besito que me da pero todos me miman y comparten sofás y hasta  sus camas conmigo, todas las mañanas les doy algún lametón para poder estas un ratito con ellos. Guauu Bea, soy el Rey de la casa¡¡¡

Bueno Bea, la familia me da saludos para tí (Pepa quería escribirte antes pero han tenido problemas con la máquina esta) y dicen que siempre te agradecerán el haberme llevado a sus vidas.Yo también te doy las gracias otra vez de mi parte y de tantos otros como yo a los que ofreceis la oportunidad de conocer el amor de una familia como el que yo disfruto ahora. Besos  de ellos y un montón de lametones míos.

Ahí te envío alguna fotillo nueva.

Sin esperanza

Con ganas de abandonar o mejor dicho, con pocas ganas de seguir confiando. De confiar en que las cosas pueden cambiar. Que puedan cambiar los corazones y las mentes de la gente. Confiar en que los gobiernos promulguen nuevas leyes para que cambien esos corazones y esas mentes. Sin esperanza.

Baus gemía de dolor porque ni siquiera tenía fuerzas para llorar. Los bomberos lo rescataron de un barrio sin esperanza de Sevilla. Una pata destrozada, golpes en la cabeza y en la cara. El informe veterinario dice:

Viene con fractura abierta infectada diafisaria de cúbito y radio. Fractura de apófisis estiloides medial del cúbito. Lesión de ligamentos colaterales del carpo.

Se recomienda fijación y atrodesis temporal con fijadores externos pendiente de artrodesis definitiva con placa cuando se curen los tejidos blandos.

¿Cómo lo hacemos? ¿Cómo seguimos adelante?

Aunque también es verdad que estáis vosotros, corazones y mentes sensibles y solidarias que nos empujáis a seguir. Y están también los bomberos de Sevilla que decidieron salvar la vida de Baus acudiendo a nosotros en lugar de llevarlo a la perrera. Quizás algo está cambiando, quizás sí, hay esperanza.

De momento nuestra esperanza es que Baus salga adelante. A Baus le contamos al oído que tiene que soñar con paraísos europeos en los que nadie, nunca, volverá a hacerle daño.

Jaulas vacías / Empty Cages

Nunca es demasiado tarde. Para vaciar las jaulas, para aprender a respetar, para buscar una segunda oportunidad. Para cambiar.

Somos muchos ya los que hemos desterrado la palabra “mascota”; los que no somos “dueños” pero sí “compañeros”; los que no “compramos” y “adoptamos”; los que no creemos que la salvaguarda de una especie o de una raza merezca el sufrimiento de sus individuos; los que hemos hecho nuestra la filosofía de Tom Regan:

Ser bueno con los animales no es suficiente. Evitar la crueldad no es suficiente. Albergar a los animales en jaulas más cómodas y grandes no es suficiente. Explotamos a los animales para comer, para vestir, para divertirnos o para aprender, cuando la verdad es que los derechos de los animales requieren jaulas vacías, no jaulas más grandes.

Para Pepi, Marti, Ray y Helena no fue demasiado tarde. Hoy viven en Holanda, una tierra que les ha regalado la libertad.

*******************

Never too late. To empty cages, to learn, to respect, to look for a second chance. To change.

We are many we don’t speak about “pets”; many we are not “owners” but “friends”; many we don’t “buy” but we “adopt”; many we don’t believe in preserving species or breeds by mistreating the individuals; many we adopt Tom Regan’s philosophy:

Being kind to animals is not enough. Avoiding cruelty is not enough. Housing animals in more comfortable, larger cages is not enough. Whether we exploit animals to eat, to wear, to entertain us, or to learn, the truth of animal rights requires empty cages, not larger cages.

For Pepi, Marti, Ray and Helena was not too late. They are now living in Holland, a country that give them freedom.

Las magníficas fotos del vídeo son de Bas Van der Well. Bas y Wilma son los compañeros de Pepi.

Promesas cumplidas

¿Recuerdas a Oto? ¿Recuerdas qué duro fue verle sufrir? ¿Recuerdas cuánto nos ayudaste? ¿Recuerdas que le prometimos que sería feliz?

¡Lo hemos hecho! ¡Juntos! Porque juntos, contigo, somos un gran equipo y cumplimos las promesas.

Oto es hoy un perro feliz, un labrador simpático y noble que adora a su familia. Lydia y Emma son ahora el horizonte de nuestro grandullón. ¡Lydia y Emma son las chicas de Oto!

A todos, a ti, gracias. Sabemos que nunca es fácil ayudar, que hay mucho a lo que renunciar por hacerlo, pero lo hacéis. Lo hacemos. Y en este caso, ver a Oto disfrutar de la playa y del amor de Lydia y Emma, compensa todo lo demás.