Hoy compartimos de nuevo con vosotros una historia en la que el poder del amor es el protagonista.

Porque el árido camino que juntos andamos en el que a cada paso nos encontramos con las víctimas de la ignorancia, la estupidez, la crueldad y la frivolidad, lo hacemos empujados por el amor.

Juntos aprendemos a amar y a respetar sin hacer diferencias entre razas o especies. Juntos aprendemos que cualquiera con la capacidad de sentir tiene el derecho inalienable a no sufrir. Juntos aprendemos que la dicha y el dolor no son patrimonio exclusivo de los seres humanos; los otros animales, los no-humanos, también saben de la felicidad y de la aflicción.

Juntos hemos aprendido a tratar con respeto y en clave de igualdad a cualquiera que sufra, no importa la especie.

Y sí, están los otros, los que al otro lado de la frontera de la dignidad, el respeto y el amor, torturan vidas inocentes. Los que un día convirtieron a Maia en la imagen del horror.

Pero otra vez juntos rescatamos a Maia del otro lado y la trajimos con nosotros, y le brindamos dignidad y respeto. Y amor.

Sin cada uno de los voluntarios de El Refugio-Escuela; sin el esfuerzo (hoy más grande que nunca) de nuestros socios y padrinos; sin el aliento de nuestros amigos; sin Galgo Support Holland y en especial sin Anja y Janus; sin el inmenso amor y la infinita paciencia de la adoptante, Maia sería una herramienta con fecha de caducidad. Sin embargo Maia tiene hoy el derecho a ser amada.

 

2 Comentarios

  1. MJ dice:

    Esa mirada perdida del principio me recuerda a Lara, suerte que con ella han podido conseguir que olvide todo lo malo. Y mi poden, que linda está, es una croquetilla.

  2. cecelia arellano dice:

    triste pero muy emocionante a la ves estoy llorando como una loca lo unico que puedo decir es darle gracias a dios q en esta tierra alla personas tan buena y de corazon lleno de amor gracias por lo q hacen por esas vidas