Hoy, desde El Refugio-Escuela, queremos rendirle homenaje a nuestra amiga Esther y no va a resultar fácil encontrar las palabras para hacerlo.

Todas, nos saben a poco, Esther. Darte las gracias no es suficiente para expresar la profunda admiración y el inmenso respeto que sentimos por ti. Y estamos demasiado emocionados como para inventar palabras nuevas.

Esther llegó hasta nuestras vidas porque un día decidió que había llegado el momento de compartir su hogar con un perro. Y no fue uno, ni una, fueron dos, nuestra Chica y nuestra Maqui. Dos perras mayores; sin pedigrí, nombres rimbombantes o título nobiliario; dos chuchitas asustadas y modestas, dos cenicientas a las que Esther convirtió en las princesas protagonistas de un cuento de hadas sin fin.

Desde entonces, Esther, no ha dejado de colaborar con El Refugio-Escuela. Siempre está ahí, siempre atenta a cuando necesitamos ayuda.

Esther es también una de nuestras casas de acogida. Cuidó de Alma, una de las bebés de Kenia hasta que encontramos un hogar para ella. Y nada más marcharse, acogió al guapísimo Harrison Ford. Y os cuento: Harry (para los amigos) ha tenido mil nombres y una vida de infierno. Un galguero que lo maltrató y una “salvadora” que lo recogió y se olvidó de él en la jaula de una residencia. Cuando le propusimos a Esther que acogiera a Harry, no lo dudó ni un momento pero sólo tenía una condición: “Tiene que llamarse Harrison Ford, es el nombre que siempre he querido ponerle a un perro y este galgo es tan guapo que sólo puede llamarse así” :-)

Esther ha cuidado de Harry durante muchos, muchos meses; se ha hecho cargo de todos los gastos; le hizo una limpieza de boca, le repitió los análisis, le compró vitaminas para el pelo… Y pese a que el tiempo pasaba y nadie demostraba interés en adoptarlo, nuestra amiga y compañera jamás se planteó abandonar a su niño. “Mi chico se queda conmigo el tiempo que haga falta y si ha de quedarse siempre conmigo, esta es su casa y Chica, Maqui y yo, su familia”.

Esther ha hecho de Harry un perro equilibrado, confiado y seguro de si mismo. Un animal dulce que ha aprendido a amar sin recelos y a ver el mundo como un lugar maravilloso.

Y bueno, este cuento tiene un final “feliz”: el miércoles de la semana que viene, Harry se marcha a Francia. Allí le espera Cath con las manos llenas de caricias y un montón de ilusiones que compartir con él. Y hasta Cath, Harry llegará de la mano de Esther, porque será Esther ¡quien lo lleve a Francia! Ha cambiado sus días de vacaciones para poder acompañar a Harry a su nueva vida y ha buscado el vuelo más directo  para que su niño no pase incomodidades.

Y todo esto que os contamos, Esther lo ha hecho sin alharacas, sin buscar reconocimiento ni agradecimiento, sin que muchos ni siquiera sepan que es ella quien cuidaba de Harry. Nunca hemos sabido si Esther tenía problemas, nunca nos llamó para pedir o para reclamar, nunca nos urgió a que espabiláramos con la adopción de Harry, nunca quiso que le pagáramos ni siquiera una parte del dinero que ha empleado en él. De Esther, sólo hemos recibido mails y llamadas para decirnos que su niño es un ángel.

Esther, gracias. Por todo y por tanto. Por el amor que le has regalado a Harry. Por tu generosidad ahora en dejarlo marchar.

Entre Harry y tú habrá siempre un vínculo indestructible más allá del tiempo y las fronteras.

Esta es la última (preciosa) carta de Esther:

Ya he comprado los billetes, así que ya está casi todo listo para irme el miércoles a Francia, a entregarle mi precioso niño a su madre (me faltarecoger el transportín).

Tener conmigo a Harry estos meses ha sido maravilloso, es un niño muy especial, muy cariñoso, bueno, obediente, simpático … muy necesitado de amor!!. No quiero ni pensar la vida que ha debido tener esta criaturita con el joputa de su galguero y, sin embargo, no nos tiene rencor a los humanos, confía en las personas y sólo pide un cariño que él devuelve multiplicado por mil.

Tengo que agradecerle a Esther que, en cuanto se adoptó Alma, me pusiera en el compromiso de acoger a otro, gracias a ella he podido disfrutar de este angelito. Mi Harry ahora es un perro distinto al que llegó a mi casa, el pobre era muy timidillo, muy discreto, no quería que se notara siquiera que estaba … para no molestar!. Cuando él llegó y le ofrecí mi sofá, mis viejis lo recibieron bien (bueno, lo ignoraron, que es lo mejor que yo podía esperar de entrada) y yo empecé a darle la serie de besos que no he dejado de darle ni un momento, creo que el niño por primera vez en su vida se sintió en su casa.

Ahora a Harry se le ve felíz, me encanta verlo jugar, sale al jardín a despedirme cuando me voy, pero sin llorar, y le da una alegría inmensa cuando vuelvo a casa. A mis niñas las quiere tela, es delicadísimo con ellas, ya habréis visto las fotos tan preciosas que les he hecho cuando se tumban juntos y Harry las abraza … se me saltan las lágrimas cuando veo tantísima ternura.

En fin preciosas, que me siento muy orgullosa de ser socia de Sofía, de colaborar en todo lo que puedo y que lo seguiremos haciendo. Este correo de Sandra me sacó los colores y por eso he tardado un poquito en contestaros, ustedes no tenéis que darme las gracias por nada, las gracias las dan ellos cuando te miran a los ojos, y las gracias las tendré cuando le entregue mi niño a su madre, que ya lo quiere muchísimo, y me vuelva a Sevilla sabiendque no podemos cambiar el mundo, pero desde luego a Harry sí que le hemos cambiado su mundo.

Mil millones de besos!!

 

7 Comentarios

  1. noe dice:

    esther eres la kaña!!!

  2. Gato negro dice:

    Esta chica es increible!! Un modelo de lo que es una perfecta casa de acogida!! Mil gracias Esther, las palabras saben a poco

  3. Lola dice:

    Me he emocionado mucho. Gracias Esther, eres un modelo a seguir.

  4. Marité dice:

    Esther es una de las mejores personas que he conocido, no sólo ha ayudado a este bellezón que se llama Harry, sino a muchos muchísimos perros, porque ella siempre está dispuesta, con una sonrisa, y una dulzura interminable a ayudar y ayudar y seguir ayudando.
    Gracias Esther.

  5. Rogelio dice:

    Si existieran más personas como Esther, no veríamos tanto abandonos. Es única y trata a los animales con mucho respeto y cariño. Estoy orgulloso de tenerla como “JEFA”. Fuerzas para el Viaje a París…..

  6. gemma dice:

    Bien por Esther y por esa foto tan preciosa…me la he puesto en el escritorio para poder verla siempre

  7. Angeles dice:

    Esa es mi prima!!! Porque yo soy de su familia humana… y es igual de buena!