¿La veis? Está muerta. Acaba de morir hace 5 minutos en la clínica veterinaria.

Íbamos a pediros ayuda; íbamos a contar con vosotros para encontrarle una familia que la quisiera mucho; íbamos a compartir con vosotros los pasos que hubiera dado en busca de la felicidad.

Pero ESTÁ MUERTA.

La hemos recogido esta tarde. Tras torturarla la han metido en una bolsa para escombros y la han tirado a un río en la provincia de Sevilla.

Qué dolor más espantoso. Qué rabia y qué impotencia. Y sí, porqué no decirlo, qué ganas, infinitas, de encontrar a quién causó tanto dolor y hacerle mucho, muchísimo daño.

Pena, impotencia y vergüenza de pertenecer a una nación que tolera y disculpa el maltrato animal. Porque esto, sí señores, esto también es la puñetera MARCA ESPAÑA.Perdonadnos por favor, pero duele, duele en lo más profundo del estómago y del alma, duele hasta desgarrar.

Y ni siquiera hemos tenido tiempo de ponerle nombre…