Había una vez en Francia…
… una podenca de nombre Carry que pasaba las vacaciones de verano entre flores, baños refrescantes, durmiendo siestas en mullidas tumbonas y jugando a los disfraces.
Carry, de vez en cuando sufría pesadillas en las que se veía encerrada en una jaula insalubre en la que su única actividad era parir camada tras camada. En una de sus siestas incluso soñó con la mediana de una autopista en la que arrastraba su pequeño cuerpo retorcido en una hernia atroz mientras los coches se burlaban de ella cegándola con sus faros.
Pero al despertar y reencontrarse con su familia, con el respeto por los que sienten (hablen, ladren o mujan) con el amor que no entiende de razas; movía el rabo y espantaba lo que, seguro, sólo podía ser un mal sueño.
Había una vez una perra, de nombre Carry, que en Francia olvidó que en España es una pesadilla nacer podenco.
A todos los que hicisteis posible la operación de Carry y con ello, la enviasteis a un paraíso en el que las pesadillas, en todo caso, se castigan; mil gracias, millones de gracias. Estas fotos son para vosotros.












26 Agosto 2009 a las 20:46
Carrie es una princesa pelirroja, que salió de una pesadilla. Gracias por este hermoso cuento, Sandra
26 Agosto 2009 a las 21:16
Con un final feliz gracias a personas como tú. Mil besos, cuentista.
26 Agosto 2009 a las 22:08
Merci de nous faire partager tout
se bonheur….qui est désormais la vie de Carry qui à trouvé dans sa famille le parfais accord!!!
BRAVO à ses “parents qui ont su voir en elle “le toutou idéal”
christelle adoptante de Morféo
26 Agosto 2009 a las 22:13
Merci a toi, Christelle, et gros bisoux a Morféo xxxxxx
29 Agosto 2009 a las 10:53
Buen, trabajo da gusto ver la pagina. Gracias