Miranda y Claus no lo han conseguido y nuestros bebés se han quedado dormidos tras una lucha agotadora contra el moquillo.

Tan chicos, tan vulnerables y frágiles, la muerte estaba esperándolos en una batalla injusta.

A todos los que nos ayudasteis con las facturas de las operaciones y tratamientos de Miranda, gracias… y perdón… No hemos sabido hacerlo mejor.

Miranda y Claus nos han dejado un testamento de nostalgias y desilusiones; y mucha, mucha pena.

 

 

2 Comentarios

  1. Margarita Castro dice:

    pues me dejais con el alma a los pies desde anteayer buscaba noticias de Miranda y me encuentro con esto…:((, se me caen las lágrimas en el teclado…

  2. teresa dice:

    con retraso acabo de ver la noticia. Pobrecitos mios llegar a este mundo para sufrir, menos mal que durante un tiempo os tuvieron. Sabeis que desde hace años en la distancia intento aportar un mínimo pero poco para todo lo que haceis. Sois admirables. Un beso enorme