Artículo de Ángeles Caso publicado en el Magazine de La Vanguardia del domingo 10 de enero. Cada vez somos más y mejores, por supuesto:

Los partidarios de las corridas de toros se han puesto como locos con la votación del Parlament de Cataluña que ha decidido debatir dentro de unos meses la posible prohibición de ese horrible espectáculo. Han salido todos a una esgrimiendo una serie de razones en defensa del mantenimiento de la carnicería tan jaleada. Pero lo cierto es que todas ellas resultan ultramontanas y, para colmo, falaces. Alegan por ejemplo que la “especie” del toro de lidia desaparecería si se cerrasen los cosos; sin embargo, según los zoólogos, esa especie no existe como tal: los ejemplares de lidia no se diferencian del toro y la vaca comunes, “Bos taurus” Aseguran también que sería imposible mantener el ecosistema de la dehesa si dejara de estar dedicado a la cría de ganadería brava; pero lo cierto es que sólo el 5% de la dehesa está consagrado a esta actividad (300.000 hectáreas de un total de 6.218.000, según datos del Ministerio de Agricultura)

Se llenan la boca contando que los toros llevan una vida maravillosa hasta que son trasladados a la plaza. Se me viene a la cabeza la imagen de unos niños de Llullaillaco, tres criaturas incas momíficadas que fueron descubiertas en 1.999 en la cima de un volcán andino. Tenían seis, siete y quince años, y habían sido sacrificados como ofrenda a sus dioses; pero antes de ser ejecutados, los niños fueron alimentados y cuidados con exquisitez, para presentar ante las divinidades la mejor imagen posible. Supongo que habrían preferido ser un poco menos mimados y vivir más: ofrecer a alguien el paraíso para que su tortura posterior resulte más “noble” es un acto radicalmente inmoral.

Repiten incesantemente, por supuesto, el famoso argumento de la tradición. Como si el hecho de que algo se reproduzca a lo largo del tiempo justificara su esencia maligna. Durante siglos, los autos de fe de la Inquisición en las grandes plazas de las ciudadades y las ejecuciones de los condenados a muerte ante el público fueron tradiciones de profunda raigambre: la persistencia de un hecho no le concede categoría moral.

Y acuden una y otra vez a la excusa suprema de la “fiesta nacional, la cultura y el arte” Pretenden los defensores de esas ideas perversas convencernos de que el arte, que es creación, puede nacer de la destrucción y el sufrimiento. De que la cultura, que imbrica a los seres humanos en el mundo que les rodea, puede construirse sobre la tortura. Y de que la fiesta, expresión del espíritu lúdico, puede basarse en la sangre y la agonía de un animal.

Los partidarios de las corridas son capaces de llegar a tal grado de perversión intelectual que el presidente de la Unión de Criadores de Toros, Eduardo Mihura, ha afirmado (El País, 20 de Diciembre) que “la sociedad se ha humanizado demasiado”… Sobran los comentarios, aunque no puedo evitar pensar en algunos de los más radicales discursos nazis.

En fin, no se qué ocurrirá cuando en primavera el Parlament de Cataluña tenga que decidir sobre la prohibición de las corridas. Pero, si la aprueban, yo es probable que me haga catalana. Porque no me gusta pertenecer a una nación que considera el sufrimiento terrible, lento y aplaudido de un ser vivo como la máxima expresión de su ética/estética. Y me temo, señores de los toros, que son muchos los que piensan como yo.

 

19 Comentarios

  1. carolan dice:

    esta mujer se merece un aplauso. es para quitarse el sombrero!

  2. Cat dice:

    Pues si la aprueban, probable que yo también me haga catalana ;-)

  3. Anyuska dice:

    Estupendo articulo y estupenda mujer, yo también me hago catalana si se consigue por fín la abolición de las malditas corridas de toros.

  4. audrey dice:

    excelente articulo…y si, somos muchos los que esperamos el primer paso hacía una España más digna, una Cataluña abolicionista!
    ¡PROU!

  5. Noemí dice:

    Muy bien dicho, Ángeles Caso. Bavo, bravo. Espero que más personalidades de la cultura se posicionen públicamente en contra de esa salvajada para que la gente abra los ojos y empiece a valorar la vida de un animal que no merece ser torturado sólo por diversión.

  6. Nork dice:

    La tauromaquia es despreciable y lo son tod@s quellos que la subvencionan y preconizan la tortura como forma de diversión.
    Es aberrante, inhumano, insólito, detestable…

    Un magnífico artículo. Si las prohiben nos vamos a vivir tod@s a Cataluña y dejamos a los políticos que vayan a los talleres a currar!, para que luego les digan que ese dinero que, arduamente se lo han ganado, en vez de invertirlo en hospitales, guarderias, refugios para velar por los innumerables compañeros animales que se abandonan en este triste país, se va a dedicar a torturar de la forma más vil, que se puede llegar a pensar, a un Noble Animal, para divertimento y júbilo de 4 chalad@s.
    ‘viba’ spain!!!

  7. Mónica antitaurina dice:

    Enhorabuena a Angeles Caso por tan buen artículo. Efectivamente somos muchos los que pensamos así y luchamos día a día por la abolición de este espectáculo sordido y macabro.

  8. Dori dice:

    Diox, menos mal q soy ya catalana!!
    Pero ahora me quiero hacer “Casiana”! Increíble tu último libro y cómo colofón final, después de toda su lectura, encima, coincido en esos pensamientos.
    Gracias por existir Casiana!!

  9. Carles Marco dice:

    Un texto claro, conciso y preciso. Sí, Sra. Caso, somos muchos los que pensamos como usted, aunque la mayoría no seríamos capaces de expresarlo con su maestría. Muchas gracias por este texto. Un placer.

  10. Desde Colombia nuestros sentimientos de gratitud y en mayuscula a ANGELES CASO por excelente articulo en favor de la vida….A proposito de las atroces corridas de toros…El arte que se goza con la sangre y la tortura es de sádico e infames la armadura.

  11. mRG dice:

    Un aplauso de corazón, ya era hora de que alguién que forma parte de la cultura pública de este pais, diera su versión real del tema. Es indignante, ver, como la gente mayoritariamente está a favor de la barbarie y no poder hacer nada. Poquito a poco, gracias angeles

  12. Dori Sabaniel dice:

    Gracias Angeles,gracias de corazón.Siga,por favor,haciendo público sus sentimientos sobre esta locura que tienen la osadía de llamar fiesta. Siga insistiendo,por favor,y hágalo en nombre de este 80% de españoles que no nos hacen ni puñetero caso pese a que esta barbarie (para eso si cuentan con nosotros) se lleva a cabo con nuestro propio dinero. Absolutamente vergonzoso.
    Y para colmo, carecen de un mínimo de sensibilidad y compasión,algo normal en esta España de mi alma, hacia esos animales que torturan sin ningùn tipo de remordimiento.
    Siento una pena tremenda por todas las criaturas que son torturadas.Y siento una pena infinita por todos aquellos que lo hacen o que lo permiten.Si,me dan ustedes mucha lástima.
    Por favor,insisto una vez más,debemos unirnos para terminar con esto de una vez por todas.Podemos hacerlo,les ganamos en mayoría.
    Si en este país se debe actuar desde la libertad como dijo la señora Vicepresidenta del Gobierno refiriéndose al tema de los toros,que lo demuestre y nos de la opción a esta gran mayoría de españoles que somos,de elegir si queremos “fiesta” o no.¿No sería lo justo?

  13. maria dolores paz dice:

    es una verguenza que exista esto

  14. maria dolores paz dice:

    pero aun es peor las vaquillas que se sueltan en las ferias de los pueblos.QUE ASCO…

  15. Meri dice:

    Es indignante que en el año 2010 todavía haya gente, y más aún, gente JOVEN (tengo compañeros de 20 años que lo dicen sin ningún tipo de vergüenza) que apoye las corridas de toros y, peor aún, disfrute con ellas.
    Esperemos que mucha gente como Ángeles Caso dé la cara, porque sí, somos muchos los que pensamos como ella, pero por desgracia, deberíamos ser más.

  16. izaskun dice:

    Estupenda mujer!!! Recoge las ideas, pensamientos e inquietudes de millones de personas. Resulta una quimera pero…sería magnífico que los políticos fueran tan, tan valientes.

  17. Klover dice:

    Me ha producido un tremendo asco y repulsión leer, para colmo, la declaración del tal individuo Mihura. Es irónico y tremendamente revelador que utilice la palabra “humanizar” en su frase de marras.

    Se está definiendo él solo: deja entrever que considera lo “humano” como algo digno, solidario y sensato… y excluye así mismo el término del mundo de la tortura al toro, sin darse cuenta. La estupidez es lo que tiene, no puede evitar demostrarse.

    Qué podrido está el mundo.

  18. Carolina dice:

    Yo tengo su libro “Las olvidadas”, es genial y este artículo no tiene desperdicio.

  19. são dice:

    muito bem dito, grande mulher.
    Angeles és a maior.