Yayo y Cristina

Y sí, los ángeles existen. Y forman parte de nuestras vidas. Sólo hace falta mirar bien.

Los ángeles tienen nombre propio. El nuestro se llama Cristina. Porque Yayo, nuestro viejito ciego y asustado, es desde ayer un nuevo miembro de la familia de Cristina ¡Sí!

A Cristina la conocemos desde hace muchos años, siempre está para hacerse cargo, cuidar y mimar a los más débiles, a los que nadie quiere. Cristina le regaló a nuestro Pepe el único hogar que conoció, la única familia que tuvo y lo acompañó mientras se quedaba dormido para siempre; rodeado de amor, de calor y de palabras dulces.

Cristina es un ángel que abraza a Yayo con su inmenso amor y que le susurra al oído: todo está bien pequeñajo, ahora todo está bien.

Gracias emocionadas a todos los que lo habéis hecho posible: a los que habéis difundido el SOS de Yayo por las redes sociales, webs, correos… A los que nos habéis escrito para darnos ánimos e infundirnos esperanzas. Y mil gracias a los papás de nuestra compañera y amiga Marga, ellos cuidaron de Yayo y lo rodearon de mimos en el viaje en AVE de Sevilla a Barcelona.

Y Cristina, ¿qué podemos decirte? Gracias es poco, habría que inventar palabras nuevas. Nosotros preguntamos ¿quién va a querer adoptar a Yayo? Y tú dijiste: yo quiero.

Mándanos fotos, ¿vale? Queremos veros mucho.

Juntos, hacemos milagros.

Marga, sus padres y Yayo, en Santa Justa poco antes de subir al AVE

3 comentarios

  1. Me alegro mucho! El trabajo que hacéis es excelente. Me alegra tanto ser madrina de vosotros…

  2. Increíble, me he emocionado.
    Me alegro por Yayo y por Cristina.

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