Palabras de Isabella, voluntaria de Sofia-El Refugio Escuela, a nuestro amado Caral al que siempre recordaremos y llevaremos en nuestros corazones…

“Caral, nuestro pequeño sonriente que nada más llegar al refugio conquistó a todos los voluntarios con su particular alegría diaria.

No tengo palabras para describir lo especial que era y siempre será para mi.  Desde el primer día solo desprendía alegría, solo quería una dosis de cosquillitas en la barriga y agradecerlo en forma de sonrisa.

Jamás olvidaré estas navidades a tu lado; despertar e ir corriendo al salón a darte un abrazo de buenos días… jamás olvidaré todos los buenos momentos que hemos pasado juntos…

Fuiste fuerte y luchaste como un campeón para superar tu enfermedad. A pesar de todo, nunca dejaste de ser feliz y todos los días te levantabas moviendo el rabito de un lado a otro, pidiendo y dando cariño y alegrándonos a toda la familia.

Desgraciadamente, tu pequeño cuerpecito no podía más y necesitaba descansar, pero… sabes qué? Para mi has sido el mayor luchador y se que estás en un lugar mejor, con todos tus compis y mandándonos sonrisitas a todos los voluntarios que tanto te queremos.

Quiero decirte desde aquí que me siento muy afortunada, porque no cualquiera tiene la suerte de tener un ángel de la guarda como tú.

Te quiero mucho pequeñín. Gracias de nuevo por todo lo que nos has regalado. Los voluntarios del refugio nunca te olvidaremos…”

 

caral e Isabella