ADOPTADO. Este pequeñín con carita de ángel se llama Olmo.

A Olmo nos lo cruzamos en la calle, como a la mayoría de perros abandonados, en muy malas condiciones, extremadamente delgado y desnutrido.
Los vecinos de los alrededores lo alimentaban como podían, pero sus heridas eran de tal magnitud, que si lo dejábamos allí, moriría muy pronto de la infección tan grande que tenía.

Realmente, las fotos que veis a continuación hablan por sí solas. Desgraciadamente esta es nuestra realidad, es lo que hay en la calle y lo que vivimos en nuestro día a día.

Olmo traía heridas por todo su cuerpo, como si lo hubieran atropellado y arrollado por el asfalto, ya que sus patas traseras parecían como quemadas.
No tenía pellejo en sus patas traseras y del tiempo que la criatura llevaría así, hubo que amputar casi todos los dedos de un pie porque ya no tenía riego sanguíneo y dejárselos solo elevaba el riesgo de una septicemia generalizada.
Además de tener sus patitas en carne viva, no hablaremos de la maraña de tendones, huesos y demás que tenia al descubierto.

Olmo ha aguantado como un campeón sesiones interminables de curas extremadamente dolorosas y medicación, agujas, pruebas, etc…
Y todo esto teniendo en cuenta que los primeros días estaba aterrado de miedo. No quería ni moverse del sitio y cuando lo llevábamos al veterinario, se quedaba totalmente bloqueado.

Lo ha pasado realmente mal. Pero sus ganas de vivir, su juventud y el esfuerzo de todos y en especial de su ángel de la guarda, amiga y voluntaria del refugio que lo acogió, han hecho que Olmo hoy día esté casi completamente recuperado y pueda llevar una vida normal.

Olmo es un encanto de perrito al que adoramos y al que hemos visto evolucionar a pasos agigantados día tras día. No solo cicatrizan favorablemente sus heridas, sino también su carácter, sus miedos y su inseguridad.
Aún es un pelín desconfiado, pero cuando lo miras a los ojos y él te mira con esa mirada limpia y dulce, entiendes el porqué todavía le cuesta confiar en las personas.

Con su mirada te explica que lo ha pasado muy mal, pero que ahora la vida es tan bonita, que está dispuesto a perdonar y a volver a confiar en el mundo porque se ha dado cuenta que hay personas buenas que le han ayudado a salvar su vida.

Olmo puede hacer una vida normal; salir de paseo, jugar en el parque, subir escaleras, etc. Siempre teniendo en cuenta, eso si,  que no puede andar ni correr tan deprisa  como el resto de perros, pero él a su ritmo, te acompañará a donde quieras llevarlo.

Es de tamaño pequeño y calculamos que nació en Marzo de 2013. Olmo en casa se porta estupendamente. La mayoría del tiempo lo pasa en su camita tumbado siguiéndote con la mirada por toda la casa. Sabe hacer sus necesidades en los paseos y en la calle camina al lado tuyo incluso sin llevar correa.

Tenemos que encontrarle a Olmo una familia y un hogar en el que cuiden de él y lo llenen de amor y de cariño para el resto de su vida.

Si eres tú esa persona que puede darle a Olmo la oportunidad que tanto espera, escríbenos a adopciones@elrefugioescuela.com

La madrina de Olmo es nuestra amiga Amparo López de Paz