ADOPTADA. Algunas veces cuesta hablar, no se sabe por donde empezar a contar una historia, así que lo vas dejando buscando una inspiración que sabes que no vendrá de fuera. Hasta que llega el día, hoy por ejemplo, en el que repasando las fotos de Ruth te encuentras con sus ojos.

ruth faceBusca el momento para leer esta historia que nos la estamos arrancando del teclado y del corazón, por favor, y ayúdanos.

Ruth llegó a nosotros hace seis años,  desde Huelva,  derrochando alegría y juventud. Trabajamos para encontrarle un hogar y una familia pero la suerte nunca ha estado de su parte; idas y venidas, casas de acogida, vueltas al refugio… Y el dolor.

De repente Ruth no podía ponerse en pie y hubo que operarla urgentemente de un problema de columna; operaciones, rehabilitación y fisioterapia en un centro especializado. De nuevo idas y venidas, muchas lágrimas, mucho esfuerzo y mucho dinero… Y Ruth no andaba, ni siquiera se ponía de pie.

Tras la búsqueda incansable de casa de acogida o adopción definitiva para Ruth, finalmente tuvimos que llevarla al refugio, asustados y desmoralizados. 

Una vez allí y puestos a pensar que Ruth no tendría más oportunidades, nos pusimos manos a la obra para poder ofrecerle un sitio confortable y cómodo para que pudiera llevar una vida lo más digna posible en el refugio.

Así  que, capitaneados por Francisco, nos pusimos en marcha; construimos y financiamos una parcela especial, con su casita y su porche para que Ruth nunca se quede sin lugar donde cobijarse del sol o de la lluvia; limpiamos la piscina de la casa donde está el refugio y la llenamos de tal manera que pudiera hacer los ejercicios en el agua; inventamos y fabricamos un circuito de rehabilitación en el jardín.

Todo esto con nuestro esfuerzo y dinero pero ilusionados por ofrecerle lo mejor que está en nuestras manos a Ruth, todo por ella, porque se lo merece. Es toda una campeona que jamás se ha rendido, ni en el peor de los momentos, así que seguiremos haciéndolo todo por ella, todo por Ruth.

El esfuerzo, el entusiasmo, la ilusión, la dedicación y el amor a lo bestia han hecho el milagro ¡Y Ruth camina! Cada día mejor y más fuerte. Ya casi no necesita su arnés; el arnés pasó a la historia. A ella lo que le encanta es pasear libre y tranquilamente con el resto de sus compis en el patio del refugio, donde  juega y se divierte con ellos. 

Ahora Ruth necesita una familia; la recompensa a tantas ganas de vivir y al empeño de nuestros compañeros, ha de ser la adopción de nuestra perra valiente.

Ruth tiene ya 8 años, así que nuestro sueño es verla envejecer junto a alguien que la quiera tanto como nosotros pero a tiempo completo. Ella hace una vida normal; se pone de pie, anda e incluso corre. Hace pis y caca en la calle sin problema. Pero hay que vigilar que se ponga de pie y no arrastre el culete que a veces es muy perezosa.

Ruth es una perra extraordinaria, una compañera leal y un corazón puro. Un ángel de luz y de vida que no tiene que morir en el refugio. Que ni siquiera debería pasar un solo día más esforzándose por ponerse de pie en el refugio.

Gracias por leer esta historia que no sabíamos por donde empezar pero que sí sabemos como debe terminar, contigo.

Te animamos a que vengas al refugio a conocerla porque no habrás visto en tu vida otra perrita más valiente y con más coraje que ella por seguir luchando.

¿Le haces un hueco a Ruth? Este es nuestro correo; adopciones@elrefugioescuela.com

 

A Ruth le apadrinan nuestros amigos Rony e Ingrid Van Assche